Se trata de la calma, tranquilidad... ese motivo por el que te refugias bajo el cálido asombro de su mirada. No, no hablo de regalos... ni afectos, ni sentidos. Sólo de sus manos, el hueco en el que anido. El escondite de mi ser.
Sientes, padeces... caes. Y tú le preguntas "¿porqué no aprietas mas tus manos para sostenerme?" Y él, sonriente y pleno contesta "te tenía cogida por otro lado". También, el hilo de mis ojos... colgando cae de tu abrazo. Estoy toda repleta de agujeros, por los que pasan las cuerdas en las que me mantienes... y por las que me tienes.
Cada sonrisa llena de intriga cada minimo rincón de mi cuerpo, pero nada es capaz de superar aquello... ese sentimiento de tener saturada la capacidad de sentir. Es algo dificil de explicar, solo lo entiendes cuando te ocurre; hablo de los instantes en el que todo se detiene y crees haber entendido el motivo por el que él está junto a tí. Y te mira y sonríe... ¿qué estara pensando? ¿Se habrá dado cuenta de que espero sentada a que el mundo se acabe cuando estamos juntos?
Él y solo él. Mas importante que tu y que yo, porque tu... ni yo, ni nadie mas que él posee esa eficaz caricia que remueve mi interior y domina cada circulo de dolor que arremete contra todo monstruo destructor. Da igual, no importa el día que sea... ni la hora, ni el sitio... ni siquiera que sea yo; solo espero que se detenga el tiempo, que se acaben los segundos y la cámara fotográfica de mi memoria se quede capturada en esa imagen, en ese rostro brillante... en su sonrisa.
Sonríe.
Y comienza ese espectaculo... el cúmulo de emociones, el estruendoso trueno que ilumina todo mi tiempo y cada paso que ando.
Acaricia.
Todo mis sentidos bailan al son de sus manos... al roce de sus dedos. No sé si aguantaré tanto placer contenido en su palma... o quizás me haga adicta a esto y no quiera que se despeguen de mí.
Se acerca.
Le huelo... su aroma, su vida, su miedo, sus fracasos, las despedidas, la distancia... todo cabe en ese momento en el que inspiro su aire. En el que guardo ese olor en el frasco de mi interior denominado "Plenitud".
Que acabe la función, mi vida.. la de los demás, pero que esté ahí cuando abra los ojos, cuando mire al mi alrededor y no vea mas que desencanto. Cuando todo acabe y empieze en él.
domingo, 19 de septiembre de 2010
miércoles, 8 de septiembre de 2010
...
Vivíamos en el cándido espejismo. Ingenuos, devórabamos ilusiones sumisas creadas para nuestras inventadas e injustas necesidades.
Y entre la publicidad que nos recordaba que eramos felices... un disparo de realidad hablaba de explosiones, de tormentas, de la guerra y del hambre... Pero era un eco tenue, muy lejano, difuso. La realidad termina donde acaba el espejismo.
Contentos con el miedo y endeudados nos dormimos mientras tanto, otros trazaban el futuro.
Pero aveces... sueño con romper el muro, escupir al espejismo. Aveces dudo estar cuerda, más aún que de estar viva. Intuyo que mas allá del espejismo, más allá de este único camino, existen nuevos paisajes, un futuro escondido... tantas cosas por hacer, tantas cosas por nombrar; todas contigo.
Un día despertaremos entre gritos, se derrumbaran muros.. diferencias y mercados. Veremos rescrebajarse la solida fachada del espejismo. Y todo el eco lejano.. se instalará en nuestro barrio. La serpiente de realidad descubrirá nuestra falsedad y nos echará de aquel arduo paraíso.
Sabremos de la lucha y de la tragedia, de la verguenza no televisada. Miraremos a los ojos a la historia de la humanidad.
Y ahora que... por fin se ha roto el muro, el espejismo, el mundo duele menos si te miro.
Ya no dudo: no estoy cuerda, mas aún... estoy viva. Tras la tormenta queda reinventar tu mundo, aunque haya quien todavía hoy quiera construir otro espejismo.
Y entre la publicidad que nos recordaba que eramos felices... un disparo de realidad hablaba de explosiones, de tormentas, de la guerra y del hambre... Pero era un eco tenue, muy lejano, difuso. La realidad termina donde acaba el espejismo.
Contentos con el miedo y endeudados nos dormimos mientras tanto, otros trazaban el futuro.
Pero aveces... sueño con romper el muro, escupir al espejismo. Aveces dudo estar cuerda, más aún que de estar viva. Intuyo que mas allá del espejismo, más allá de este único camino, existen nuevos paisajes, un futuro escondido... tantas cosas por hacer, tantas cosas por nombrar; todas contigo.
Un día despertaremos entre gritos, se derrumbaran muros.. diferencias y mercados. Veremos rescrebajarse la solida fachada del espejismo. Y todo el eco lejano.. se instalará en nuestro barrio. La serpiente de realidad descubrirá nuestra falsedad y nos echará de aquel arduo paraíso.
Sabremos de la lucha y de la tragedia, de la verguenza no televisada. Miraremos a los ojos a la historia de la humanidad.
Y ahora que... por fin se ha roto el muro, el espejismo, el mundo duele menos si te miro.
Ya no dudo: no estoy cuerda, mas aún... estoy viva. Tras la tormenta queda reinventar tu mundo, aunque haya quien todavía hoy quiera construir otro espejismo.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Sólo remito...
Imposible de contener las emociones tropezar en cada letra....
http://iserrano.blogspot.com/
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lunes, 23 de agosto de 2010
¿Diseñando el olvido?
Tras la muerte del dictador y jefe del Estado Español Francisco Franco, los principales partidos políticos de entonces, incluidos los de izquierdas, derechistas y dictadores intransigentes acordaron en octubre de 1977 una ley por la cual se declaraba amnistía política, jurídica y social a los responsables de las violaciones a los derechos humanos acometidas durante la Guerra Civil Española.
Sí leyentes, como lo leen. Tras casi tres años de luchas, muertes, agonía, miedos, asesinatos, barricadas, puños en alto y penuria; el "pueblo" español, dícese representado por el Gobierno, llevo a cabo la práctica de una actitud gubernamentalista que acallaba en todos los sentidos a la reparación de la víctimas cobradas por el franquismo.
¿Punto y final? ¿Miedo? ¿Represión?
Muy a pesar de todos los republicanos podridos a balazos frente a un muro, se trata de un acto de acercamiento social que tuvieron, con aparente negociación y previa recompensación, todos los altos cargos que formaban las figuras dirigentes del politiqueo de entonces. Por muy paradógico que parezca, tanto el PSOE como el PCE aceptaron resignadamente la aprobación de esta ley.
Olvidadas quedan esas 150.000 personas asesinadas en el periodo de guerra sumadas a las 50.000 ejecutadas sin previo juicio. 200.000.
Este numero todavía es discutido debido a la peculiaridad del gobierno de aquella época de ocultar la información sobre las cuantiosas cifras de mortalidad, hambre y pobreza en la que dejaron al país tras la práctica del acto que se les fue de las manos, de las mismas manos con las que mataron.
Ya durante la etapa posterior a la Guerra, el propio Franco calló las hambrientas bocas de los familiares de sus víctimas mediante recompensación economica que pudiese "satisfacer" lo perdido a la misma vez que les pedía el mas amplio silencio que acuñara y borrase una víctima menos de su lista.
Pero no crea que esta causa fue fiel, del mismo modo siguió con su persecución a los republicanos o familiares de los participantes en las revueltas, aprovechandose de su lucha por la subsistencia. Se puede constatar que durante este proceso de represión otras 45.000 personas fueron fusiladas. El resto de republicanos... fueron despretigiados social y publicamente. En ese contexto sociopolítico es lógico que las familias republicanas se vieran obligadas a esconder su identidad y reprimir su propia memoria.
Sin embargo, era de esperar que dichos revolucionarios imposibles de manejar en los momentos de mayor tensión fueran a ceder sin más en el momento de declive de su categoría. Se trataba de dignificar los derechos de sus familiares y amigos, de sus padres... sus hermanos y abuelos. De tí y de mí, de los ESPAÑOLES.
Estamos ante una deuda, patriotica sin duda... Una deuda que le debemos a todos los miles de españoles muertos en una causa social, de todos, que hoy día siguen sin estar reconocidos como héroes. Franquistas o republicanos... de derechas o de izquierdas, pero todos Españoles.
Sin olvidarnos ni tan solo de uno que fuera repudiado, herido o asesinado... y sin olvidar, al mismo tiempo, a aquel que manchó sus manos de sangre del "enemigo", del hermano español.
Sí leyentes, como lo leen. Tras casi tres años de luchas, muertes, agonía, miedos, asesinatos, barricadas, puños en alto y penuria; el "pueblo" español, dícese representado por el Gobierno, llevo a cabo la práctica de una actitud gubernamentalista que acallaba en todos los sentidos a la reparación de la víctimas cobradas por el franquismo.
¿Punto y final? ¿Miedo? ¿Represión?
Muy a pesar de todos los republicanos podridos a balazos frente a un muro, se trata de un acto de acercamiento social que tuvieron, con aparente negociación y previa recompensación, todos los altos cargos que formaban las figuras dirigentes del politiqueo de entonces. Por muy paradógico que parezca, tanto el PSOE como el PCE aceptaron resignadamente la aprobación de esta ley.
Olvidadas quedan esas 150.000 personas asesinadas en el periodo de guerra sumadas a las 50.000 ejecutadas sin previo juicio. 200.000.
Este numero todavía es discutido debido a la peculiaridad del gobierno de aquella época de ocultar la información sobre las cuantiosas cifras de mortalidad, hambre y pobreza en la que dejaron al país tras la práctica del acto que se les fue de las manos, de las mismas manos con las que mataron.
Ya durante la etapa posterior a la Guerra, el propio Franco calló las hambrientas bocas de los familiares de sus víctimas mediante recompensación economica que pudiese "satisfacer" lo perdido a la misma vez que les pedía el mas amplio silencio que acuñara y borrase una víctima menos de su lista.
Pero no crea que esta causa fue fiel, del mismo modo siguió con su persecución a los republicanos o familiares de los participantes en las revueltas, aprovechandose de su lucha por la subsistencia. Se puede constatar que durante este proceso de represión otras 45.000 personas fueron fusiladas. El resto de republicanos... fueron despretigiados social y publicamente. En ese contexto sociopolítico es lógico que las familias republicanas se vieran obligadas a esconder su identidad y reprimir su propia memoria.
Sin embargo, era de esperar que dichos revolucionarios imposibles de manejar en los momentos de mayor tensión fueran a ceder sin más en el momento de declive de su categoría. Se trataba de dignificar los derechos de sus familiares y amigos, de sus padres... sus hermanos y abuelos. De tí y de mí, de los ESPAÑOLES.
Estamos ante una deuda, patriotica sin duda... Una deuda que le debemos a todos los miles de españoles muertos en una causa social, de todos, que hoy día siguen sin estar reconocidos como héroes. Franquistas o republicanos... de derechas o de izquierdas, pero todos Españoles.
Sin olvidarnos ni tan solo de uno que fuera repudiado, herido o asesinado... y sin olvidar, al mismo tiempo, a aquel que manchó sus manos de sangre del "enemigo", del hermano español.
domingo, 8 de agosto de 2010
Mi Reconstrucción.
Comenzemos.
Hoy es el día. Es el día en el que asesinaré mi propio estilo, seré infiel a mis creaciones y me saldré un poco del entramado de temas los cuales centro todo lo que publico, mucho menos de lo que escribo... pero sólo lo que publico. Hoy quisiera adentrarme en mi yo, jugar con mis emociones y centrarlas todas en esta entrada. Como sabeis, es imposible... pero yo, lo intento.
En este inusual arrebato de composición temeraria voy a dejarme caer sobre esa parte de mi persona. Bueno... en realidad son muchas. Hablo de esa parte de mí que esta compuesta por pequeñas partes de otros, de otros yos fuera de mí. Un poco complicado... Más fácil! hablo de mis "creadores". Así les llamo yo. Se trata de ese grupo de personas, reducido, que te componen cada día y hacen de tí una persona completamente llena, creada y nacida.
En ocasiones, cuando ves el amanecer mas oscuro que tu futuro, cuando pensaste que no verías la luz.. que era imposible salir adelante, avanzar, caminar, sopesar, elegir... ¿elegir? si solo había una opción! Bueno... en esas ocasiones en las que tu mundo tenía un terremoto sentimental, tus ilusiones caían muertas por bombas de inmadurez y cada día, al levantar, enterrabas todos y cada uno de tus recuerdos en el fondo mas hondo del olvido; en esas ocasiones, ellos te reconstruyeron. Con trozitos de uno, palabras de otro, miradas de complicidad... te hicieron retomar el frenético curso en el que dejaste en pausa tu vida.
Para ellos, quisiera agradecerles en esta entrada todo aquello por lo que hoy sigo aquí. Sin nombres, ellos se sentiran nombrados.
En primer lugar, como no, agradecerle a esas personas que me pusieron en aquella situación, que me pusieron aprueba... a base de lágrimas. Quisiera recordarles que no todo se olvida, que yo conocía la palabra "decepción" hace muchas lunas y... esa palabra, duele mas que ninguna otra reconocida en el diccionario de los sentimientos. De todas maneras, gracias por hundirme porque supe todo lo que perdía y, en oposición, aquello que gané. Y porque aprendí demasiado... nada que se pueda traspasar a una cutre entrada de un blog, pero cuando digo que es demasiado... de veras lo es. Indescriptible comunicatibamente.
Después... no existen segundos lugares. Las demas personas estan aquí, que es lo más importante. En unas gracias no cabría todo lo que les debo asique, desecharé la idea de agradecer... Sin embargo, me aferraré a conmemorar.
Los años, las discusiones y las caídas no han echo daño a todo aquello por lo que nos unimos hace 15 años. ¿Ya sabeis de quien hablo, no? La estupidez y el nublado que divisas en el punto último de tu decadencia no son mas que eso, momentos vanos... que poco a poco se van llenando de sonrisas y detalles ya que existen personas para ello, como tú.
Que sería de mi mí sin tu tú. Sin nuestras tonterias, sin nuestras conversaciones mediante los ojos y sin tenernos. Nada, estoy segura. No seríamos nada. Me paro a pensar en todo el tiempo que hemos compartido juntas y me sale una sonrisa sin querer porque, poco a poco, hemos salido adelante a pesar de las caídas y estamos aquí. Juntas, como siempre... como hermanas, como inseparables pero así... completas. Cuesta agradecer sin dar las gracias pero te agradezco todos y cada uno de tus segundos dedicados a mí... no me faltes jamás.
Y tampoco podría olvidar por mucha fuerza que hiciese de otra persona... también demasiado importante. Si si, estoy hablando de tí... ahora mismo lo estaras leyendo sin creerte que eres tú; pero lo eres. De tus silencios y tu fácil manera de encontrarte el mundo, tan sencilla y eficaz he aprendido a no adelantarme, a no tomar decisiones precipitadas, a pensar antes de actuar y sobre todo, a callar. A guardarme mis decepciones, mis alegrías, a llorar por dentro y a sentirlo así, solo para mí. Aunque a tí... no te parecerá que he aprendido demasiado a estarme callaica porque todavia me tienes que aguantar dandole mil vueltas a cada asunto, pensando en voz alta y mis monólogos interiores que te comparto mientras tu, atenta y perfecta escuchas... haciendome sentir que hay alguien que me entiende, que me comprende y que muestra interés por mis emociones. Eso es algo con lo que no mucha gente cuenta en este egoista mundo capacitado de seres provistos de odio que solo buscan subsanar su vacio de la manera mas placentera posible... pero tú; no, ni pensarlo... cuentas con ese don que te hace ser diferente y a la vez perfecta como amiga. No me faltes nunca.
Ahora le toca el turno a otra persona... muy especial. Muy muy especial.
Esto me ha pasado por hablar de más... por decir, redecir y repetir que nunca más volvería al estado inicial. Que nadie conseguiría moverme, derribarme, poder conmigo. Pero ¿sabes?, sea cual sea la razón o el milagro por el que me dotaron me alegro de que pasara :)
Y apareciste tú.
En ese momento... Quizás es lo que mas me gusta de tí, el momento en el que llegaste. Puntual... pero impredecible a la vez. Y sí, tu sí; pudiste conmigo y ahora ahí me tienes, al lado de tí. Es curioso como puedes llenarme de esa manera, como tu solo pudiste sacarme del agujero, y como... me siento ahora. Todo perfecto.
Me has enseñado que el soñar no puede tener final, que no es justo restringirnos a sentir, encerrarnos de puertas para adentro e impedir que nadie entre. Menos mal que te dejé pasar.... y que ahora estas conmigo, acariciandome la barriga o cantando en el coche... mírame y sonríe. Y ahora... abrázame, muy muy fuerte; como si se acabase el mundo y nos fueran a quitar todos nuestros instantes, nuestras confusiones y con todo eso... todas tus sonrisas. El motor de mi vida. A tí no te diré que no me faltes nunca, por que sé, lo intuyo... que no lo vas a hacer. No obstante, si te diré que te quedes aquí... siempre.
Sería ilógico no referirme a la vez de todas otras personas que se inmiscieron en mi y que de igual manera me componen. Coincidencias, casualidades y el destino, aquí presente. Estas tampoco serán nombradas, pero yo... sé lo que les debo. Les debo mucho, nunca podré terminar de deberles.
Me alegro tanto de que aun siendo una situación complicada y arriesgada... esas personas se arrimasen en el peor momento que puede que hasta me alegre de que pasara ese momento, para valorarlas. Sí, es cierto; me hundí... pero, ¿y que? ellas me han ayudado y han estado conmigo.
Hablo de canciones... ánimos, recuerdos, abrazos... y más ánimos; de gente que estaba ahí pero que yo no creía tan cercana, de tí... si, de tí.
Bueno, creo que ya es hora de publicar. Me niego a releer ya lo escrito porque posiblemente retocase muchas cosas, borrase otras tantas y cambiase un poco el ritmo de la entrada... Además, tengo la sensación de que me ha salido demasiado texto. Espero que me perdoneis pero se trataba de desnudar mi composición existencialista... Aún así prefiero que sea algo mas natural, diferente a las demás... pero una entrada sencilla. Nada mas que añadir que no me haya referido ya mas que.... Gracias a todos por ser el pedacito que me compone.
Hoy es el día. Es el día en el que asesinaré mi propio estilo, seré infiel a mis creaciones y me saldré un poco del entramado de temas los cuales centro todo lo que publico, mucho menos de lo que escribo... pero sólo lo que publico. Hoy quisiera adentrarme en mi yo, jugar con mis emociones y centrarlas todas en esta entrada. Como sabeis, es imposible... pero yo, lo intento.
En este inusual arrebato de composición temeraria voy a dejarme caer sobre esa parte de mi persona. Bueno... en realidad son muchas. Hablo de esa parte de mí que esta compuesta por pequeñas partes de otros, de otros yos fuera de mí. Un poco complicado... Más fácil! hablo de mis "creadores". Así les llamo yo. Se trata de ese grupo de personas, reducido, que te componen cada día y hacen de tí una persona completamente llena, creada y nacida.
En ocasiones, cuando ves el amanecer mas oscuro que tu futuro, cuando pensaste que no verías la luz.. que era imposible salir adelante, avanzar, caminar, sopesar, elegir... ¿elegir? si solo había una opción! Bueno... en esas ocasiones en las que tu mundo tenía un terremoto sentimental, tus ilusiones caían muertas por bombas de inmadurez y cada día, al levantar, enterrabas todos y cada uno de tus recuerdos en el fondo mas hondo del olvido; en esas ocasiones, ellos te reconstruyeron. Con trozitos de uno, palabras de otro, miradas de complicidad... te hicieron retomar el frenético curso en el que dejaste en pausa tu vida.
Para ellos, quisiera agradecerles en esta entrada todo aquello por lo que hoy sigo aquí. Sin nombres, ellos se sentiran nombrados.
En primer lugar, como no, agradecerle a esas personas que me pusieron en aquella situación, que me pusieron aprueba... a base de lágrimas. Quisiera recordarles que no todo se olvida, que yo conocía la palabra "decepción" hace muchas lunas y... esa palabra, duele mas que ninguna otra reconocida en el diccionario de los sentimientos. De todas maneras, gracias por hundirme porque supe todo lo que perdía y, en oposición, aquello que gané. Y porque aprendí demasiado... nada que se pueda traspasar a una cutre entrada de un blog, pero cuando digo que es demasiado... de veras lo es. Indescriptible comunicatibamente.
Después... no existen segundos lugares. Las demas personas estan aquí, que es lo más importante. En unas gracias no cabría todo lo que les debo asique, desecharé la idea de agradecer... Sin embargo, me aferraré a conmemorar.
Los años, las discusiones y las caídas no han echo daño a todo aquello por lo que nos unimos hace 15 años. ¿Ya sabeis de quien hablo, no? La estupidez y el nublado que divisas en el punto último de tu decadencia no son mas que eso, momentos vanos... que poco a poco se van llenando de sonrisas y detalles ya que existen personas para ello, como tú.
Que sería de mi mí sin tu tú. Sin nuestras tonterias, sin nuestras conversaciones mediante los ojos y sin tenernos. Nada, estoy segura. No seríamos nada. Me paro a pensar en todo el tiempo que hemos compartido juntas y me sale una sonrisa sin querer porque, poco a poco, hemos salido adelante a pesar de las caídas y estamos aquí. Juntas, como siempre... como hermanas, como inseparables pero así... completas. Cuesta agradecer sin dar las gracias pero te agradezco todos y cada uno de tus segundos dedicados a mí... no me faltes jamás.
Y tampoco podría olvidar por mucha fuerza que hiciese de otra persona... también demasiado importante. Si si, estoy hablando de tí... ahora mismo lo estaras leyendo sin creerte que eres tú; pero lo eres. De tus silencios y tu fácil manera de encontrarte el mundo, tan sencilla y eficaz he aprendido a no adelantarme, a no tomar decisiones precipitadas, a pensar antes de actuar y sobre todo, a callar. A guardarme mis decepciones, mis alegrías, a llorar por dentro y a sentirlo así, solo para mí. Aunque a tí... no te parecerá que he aprendido demasiado a estarme callaica porque todavia me tienes que aguantar dandole mil vueltas a cada asunto, pensando en voz alta y mis monólogos interiores que te comparto mientras tu, atenta y perfecta escuchas... haciendome sentir que hay alguien que me entiende, que me comprende y que muestra interés por mis emociones. Eso es algo con lo que no mucha gente cuenta en este egoista mundo capacitado de seres provistos de odio que solo buscan subsanar su vacio de la manera mas placentera posible... pero tú; no, ni pensarlo... cuentas con ese don que te hace ser diferente y a la vez perfecta como amiga. No me faltes nunca.
Ahora le toca el turno a otra persona... muy especial. Muy muy especial.
Esto me ha pasado por hablar de más... por decir, redecir y repetir que nunca más volvería al estado inicial. Que nadie conseguiría moverme, derribarme, poder conmigo. Pero ¿sabes?, sea cual sea la razón o el milagro por el que me dotaron me alegro de que pasara :)
Y apareciste tú.
En ese momento... Quizás es lo que mas me gusta de tí, el momento en el que llegaste. Puntual... pero impredecible a la vez. Y sí, tu sí; pudiste conmigo y ahora ahí me tienes, al lado de tí. Es curioso como puedes llenarme de esa manera, como tu solo pudiste sacarme del agujero, y como... me siento ahora. Todo perfecto.
Me has enseñado que el soñar no puede tener final, que no es justo restringirnos a sentir, encerrarnos de puertas para adentro e impedir que nadie entre. Menos mal que te dejé pasar.... y que ahora estas conmigo, acariciandome la barriga o cantando en el coche... mírame y sonríe. Y ahora... abrázame, muy muy fuerte; como si se acabase el mundo y nos fueran a quitar todos nuestros instantes, nuestras confusiones y con todo eso... todas tus sonrisas. El motor de mi vida. A tí no te diré que no me faltes nunca, por que sé, lo intuyo... que no lo vas a hacer. No obstante, si te diré que te quedes aquí... siempre.
Sería ilógico no referirme a la vez de todas otras personas que se inmiscieron en mi y que de igual manera me componen. Coincidencias, casualidades y el destino, aquí presente. Estas tampoco serán nombradas, pero yo... sé lo que les debo. Les debo mucho, nunca podré terminar de deberles.
Me alegro tanto de que aun siendo una situación complicada y arriesgada... esas personas se arrimasen en el peor momento que puede que hasta me alegre de que pasara ese momento, para valorarlas. Sí, es cierto; me hundí... pero, ¿y que? ellas me han ayudado y han estado conmigo.
Hablo de canciones... ánimos, recuerdos, abrazos... y más ánimos; de gente que estaba ahí pero que yo no creía tan cercana, de tí... si, de tí.
Bueno, creo que ya es hora de publicar. Me niego a releer ya lo escrito porque posiblemente retocase muchas cosas, borrase otras tantas y cambiase un poco el ritmo de la entrada... Además, tengo la sensación de que me ha salido demasiado texto. Espero que me perdoneis pero se trataba de desnudar mi composición existencialista... Aún así prefiero que sea algo mas natural, diferente a las demás... pero una entrada sencilla. Nada mas que añadir que no me haya referido ya mas que.... Gracias a todos por ser el pedacito que me compone.
sábado, 24 de julio de 2010
Svegliarsi la mattina.
Te levantas y las emociones comienzan.
Te miras al espejo y sonríes; esto es nuevo, hoy te ves bien... positiva, con alegría. Comienzas a odiar el espejo. Mentiroso, tantas veces te engañó y te hizo mostras un reflejo que no eras tú, solo tus fantasmas. Pero ahora... todos vencidos, olvidados... borrados. Le echas una mirada fulminante a ese enemigo material por haberte querido mostrar la peor parte de tí en aquellos días cuando te mirabas y deseabas no encontrar una persona allí, mirandote fijamente delante de tí. Cuando esperabas encontrar aire o vacío y él te devolvía tu imagen, sí, esa eras tú. Inimaginable, todo lo que cambiaste. Pero ahora, ahora... la misma, la de siempre. Volviste, tú.
Después te dispones a desayunar y mientras viertes la leche sobre un vaso piensas... ¿Pensar? Si no habias dejado de hacerlo! Piensas y reflexionas, te ries de los sueños que has tenido esa noche y los pones en orden mientras te sientas en el sofá para reconocer al mundo, al tuyo, en noticias asesinas con las que te despiertas cada día. Pero a tí te da igual, solo quieres alejarte del pasado, ser tú... única. ¿Qué mas dá que pase fuera?. Apagas la tele y te diriges hacia tu armario.
Buscando algo... la ropa desordenada, como tu futuro. Cuantas veces dijiste "mañana organizo el armario, mamá" pero sin embargo sigue así, desmoronandose... que casualidad, como tus recuerdos. Dejemos mejor lo desordenado así, sin tocarlo.
Tras vestirte y malhumorarte porque llegas tarde, como siempre, diriges tu vida hacia un camino. Pero cuanta gente hay dentro de él! Sí, demasiada... más de la que tu desearias, pero están ahí que es lo importante. Coges las llaves, echas a correr por la casa buscando el móvil. No encuentras nada, siempre igual. ¿Nunca cambiarás? Pero tienes fé, lo encontrarás... al igual que encontraste la felicidad y mira que la habías escondido concienciadamente. Lo encuentras y sonries, llamadas perdidas. ¿Suyas?. Otra casualidad... has encontrado el movil y con aquello, la felicidad. Sonries más todavia... ¿Más?
Bajando las escaleras corriendo, te caes.. como siempre. Nada de eso ha cambiado. Te levantas y pones todo en orden. De nuevo. No importa, nadie te ha visto en aquel estado. Y sobre todo, te percatas que no has necesitado ayuda para salir de él... al contrario que cuando caes y necesitas apresuradamente aquella caricia que te hace revivir.
Has llegado a la puerta, él está ahí... esperandote. Te mira y sonríe. Tu también sonries. ¿Más todavia? ...entonces el tiempo se para y vuelve a comenzar otro día, un día nuevo. Días gratos... plenos, que comienzan en aquel segundo de aquel minuto en que sientes su presencia.
Día nuevo, día recién amanecido.
Te miras al espejo y sonríes; esto es nuevo, hoy te ves bien... positiva, con alegría. Comienzas a odiar el espejo. Mentiroso, tantas veces te engañó y te hizo mostras un reflejo que no eras tú, solo tus fantasmas. Pero ahora... todos vencidos, olvidados... borrados. Le echas una mirada fulminante a ese enemigo material por haberte querido mostrar la peor parte de tí en aquellos días cuando te mirabas y deseabas no encontrar una persona allí, mirandote fijamente delante de tí. Cuando esperabas encontrar aire o vacío y él te devolvía tu imagen, sí, esa eras tú. Inimaginable, todo lo que cambiaste. Pero ahora, ahora... la misma, la de siempre. Volviste, tú.
Después te dispones a desayunar y mientras viertes la leche sobre un vaso piensas... ¿Pensar? Si no habias dejado de hacerlo! Piensas y reflexionas, te ries de los sueños que has tenido esa noche y los pones en orden mientras te sientas en el sofá para reconocer al mundo, al tuyo, en noticias asesinas con las que te despiertas cada día. Pero a tí te da igual, solo quieres alejarte del pasado, ser tú... única. ¿Qué mas dá que pase fuera?. Apagas la tele y te diriges hacia tu armario.
Buscando algo... la ropa desordenada, como tu futuro. Cuantas veces dijiste "mañana organizo el armario, mamá" pero sin embargo sigue así, desmoronandose... que casualidad, como tus recuerdos. Dejemos mejor lo desordenado así, sin tocarlo.
Tras vestirte y malhumorarte porque llegas tarde, como siempre, diriges tu vida hacia un camino. Pero cuanta gente hay dentro de él! Sí, demasiada... más de la que tu desearias, pero están ahí que es lo importante. Coges las llaves, echas a correr por la casa buscando el móvil. No encuentras nada, siempre igual. ¿Nunca cambiarás? Pero tienes fé, lo encontrarás... al igual que encontraste la felicidad y mira que la habías escondido concienciadamente. Lo encuentras y sonries, llamadas perdidas. ¿Suyas?. Otra casualidad... has encontrado el movil y con aquello, la felicidad. Sonries más todavia... ¿Más?
Bajando las escaleras corriendo, te caes.. como siempre. Nada de eso ha cambiado. Te levantas y pones todo en orden. De nuevo. No importa, nadie te ha visto en aquel estado. Y sobre todo, te percatas que no has necesitado ayuda para salir de él... al contrario que cuando caes y necesitas apresuradamente aquella caricia que te hace revivir.
Has llegado a la puerta, él está ahí... esperandote. Te mira y sonríe. Tu también sonries. ¿Más todavia? ...entonces el tiempo se para y vuelve a comenzar otro día, un día nuevo. Días gratos... plenos, que comienzan en aquel segundo de aquel minuto en que sientes su presencia.
Día nuevo, día recién amanecido.
sábado, 17 de julio de 2010
Sin pretensiones.
Nueva vida; sonries y divisas el futuro. Sí... te gusta lo que ves. Tras de tí incontables palabras, versos, escenas e historias. Sabes de mucho y entiendes de poco. Te alertas, debes estar despierto para saber reaccionar ante tales adversidades que te contaron.
En aquellos libros en lo que encuentras historias, recuerdos en fascículos de aquella infancia... cuando no estabas obligado a tomar decisiones y cuando, simplemente con una muñeca.. eras capaz de construir tu mundo. De llenarlo de tu más profundas intimidades y decorarlo, a tu manera, sin contar con nadie.. ni contigo mismo aveces.
Con lo bonito que era quedarse las tardes de invierno lluviosas en el sofá viendo películas de Disney... que hacían soñar. Y, luego, imaginabas ser el protagonista y que sobre tí rodeara todo ese cúmulo de destellos y ensoñaciones. ¿Porqué? Porque el embeleso mas grande es adentrarse en uno mismo, en su vida... en su mente.
Planeas el tiempo en que distribuirás para cada cosa que te queda hacer hoy pero, ¿para cuando volver a adentrarte en tu película? Mientras que, con cara de entusiasmo, provocas aquellas situaciones que te indican a relacionar escenas que inviertes en tu futuro. Vale, aceptemoslo... tenemos una vida cíclica, considerada... perspicaz y prevista... sin peliculas ni cuentos.
Quizás sea conveniente escaparnos de esa vida tan rudimentaria, aburrida y semejante a la de todos para quedarnos sentaditos en el rincón de tu salón... esperando a que alguien entre para sorprenderle y dedicarle nuestra nunca perdida niñez.
En aquellos libros en lo que encuentras historias, recuerdos en fascículos de aquella infancia... cuando no estabas obligado a tomar decisiones y cuando, simplemente con una muñeca.. eras capaz de construir tu mundo. De llenarlo de tu más profundas intimidades y decorarlo, a tu manera, sin contar con nadie.. ni contigo mismo aveces.
Con lo bonito que era quedarse las tardes de invierno lluviosas en el sofá viendo películas de Disney... que hacían soñar. Y, luego, imaginabas ser el protagonista y que sobre tí rodeara todo ese cúmulo de destellos y ensoñaciones. ¿Porqué? Porque el embeleso mas grande es adentrarse en uno mismo, en su vida... en su mente.
Planeas el tiempo en que distribuirás para cada cosa que te queda hacer hoy pero, ¿para cuando volver a adentrarte en tu película? Mientras que, con cara de entusiasmo, provocas aquellas situaciones que te indican a relacionar escenas que inviertes en tu futuro. Vale, aceptemoslo... tenemos una vida cíclica, considerada... perspicaz y prevista... sin peliculas ni cuentos.
Quizás sea conveniente escaparnos de esa vida tan rudimentaria, aburrida y semejante a la de todos para quedarnos sentaditos en el rincón de tu salón... esperando a que alguien entre para sorprenderle y dedicarle nuestra nunca perdida niñez.
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