lunes, 16 de julio de 2012

Pasividad

Esta es la ventaja fundamental de existir; uno cree que el mundo se detiene como una nave embarrancada en la playa, pero después observa a su alrededor y se cerciona de que eso no es cierto. Pese a todo, las imágenes se cruzan con nosotros, la lluvia nos empapa y el sol nos quema de ese modo indiferente y cruel con que nos dejamos vivir. 
Pascual García, "Todos los días amor".

sábado, 7 de julio de 2012

Deseando que el día acabe

No puedo. No lo soporto, es superior a mis ánimos. Dime cómo lo hago; cómo aguanto tanto peso sobre mis hombros, de qué cuerda me agarro para sujetarme. ¿No lo sabes? Yo tampoco.
La realidad se hace tan dura y fría que cuesta no chocar contra el cristal que parece que la separa del resto de la vida. Un montón de golpes en mi cabeza contra ese mismo cristal, que por mucho que le doy patadas no cae y, ni siquiera, se desencaja... Cuando me separo de él, lo único que se me ocurre preguntarme es, ¿por qué a mí? ¿Cual ha sido aquel mal tan grande que he cometido que se me castiga de esta forma? Ni ganas de escribir tengo, mis dedos se mueven depresivos hacia teclas que, sinceramente, no me molesto ni en pensar cuales son. Sale solo. Otro día más esperando a que se acabe para poder dormir y así por lo menos en esas horas no pienso. Por que pensar no hace humanos, pero también inhumanos; pensar demasiado no es bueno, yo no lo recomiendo. Y así se me acaba el torrente de letras que escribir para poder ahuecar mi cama, otra vez pensar; hasta que se acabe el día.

jueves, 13 de octubre de 2011

Siempre

Quisiera decirte que siempre siempre estaré junto a tí, compartiendo de cerca tu existir.
Quisiera decirte que siempre siempre estaré junto a tí, haciendo tu sufrir menos sufrir.
Por una vez, solo por esta vez, déjame perderme en tu camino y andar tus mismos pasos.
Por una vez, solo por esta vez, déjame soportar ese tormento que te mata por dentro.


Siempre tuya.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Ego yo mi me conmigo.

Estoy cansada ya de todo. De los egoísmos. Cansada de vagar por un mundo en el que el único interés que persigue a la gente es el amor propio, el exprimir el máximo jugo de sus actos haciéndolos concordar con su más bajo instintos, el egoísmo.

Harta de tener que volver a empezar cada vez que lo hacen, de olvidar y volver a encontrarlo. Toda la vida así. Yo ya sé que no soy diferente a vosotros, que también busco el beneficio para mí, pero no; yo no ahogo los tuyos por colmar los míos. Yo no entorpezco tu gloria por conseguir la mía. Yo no saturo a los demás por conveniencia. Cansada de esperar, de esperar y de esperar pensando que quizás, algún día, dejéis de pensar en vosotros mismos para daros cuenta que hay otros que también están aquí y que, segura estoy, que si los pudierais tratar sin egoísmo… os recompensaría la fidelidad de sus ojos, haciéndote confiar todo lo que posees en él.

¿Cuánta gente se ha dado cuenta de esto? Pues parece ser que todos los saben, que todos lo critican y que pocos los inhiben. Aunque ellos lo sepan, que no está bien pisar a los demás para conseguir cualquier cosa… pero aun así, no se dan cuenta de que ellos también son iguales. Que son incluso capaces de vender su alma por conseguir su objetivo. Llegan a utilizar todo tipo de instrumentos para saciar su egoísmo como victimismo, cinismo, falsedad…

Hasta aquí, hasta aquí llega. No es verdad que vaya a poder seguir mi ruta sin tener que pararme porque la rabia me atrape los pies con el suelo, pero sin embargo haré caso omiso de sus intereses, sólo los trataré con el mismo desprecio que ellos a mí, con lo que se merecen.

Ego, ego, ego.

jueves, 19 de mayo de 2011

martes, 26 de abril de 2011

Recuerdo al llegar cómo me miraste.

Por fín.
La vida le devolvió todo lo que había regalado. Las cosas no ocurren por casualidad... el destino, sabio capacitado para demostrarte que las cosas ocurren por una razón, que vivir no es sólo respirar.. que detras de todo el batir de alas, del polvo y del escozor de ojos está tu vida, la tuya.

Que la prepotencia, el aguante, cerrar los ojos para imaginar que no estas en ese sitio. Gracias por hacerme la vida tan imposible. Por que, y perdona que derrumbe tus pretensiones, él me sujeta.
Un año, un año soportando mis idas y venidas, mis dias rosas y los negros, 365 días intentando chafar todos los recuerdos anteriores de verlo enfrente. Cuando todo se paró, como si el momento se quedase atrapado en una fotografía... menudo panorama. ¿y que sentiste? no lo supiste... fue eso, el destino que te hizo una señal pero con el revuelo de sentimientos no lo advertiste.
Primero vinieron la intención. Tu lo notabas, él quería salvarte. No había día que no despertases entre lágrimas y él no se hubiera adelantado a dedicarte algo bonito.
Sí, aunque creyeras que eso nunca te pasaría a tí... el lo hacía. Él. Después vinieron las huidas, las mentiras, las excusas, los quiero y no puedo, las ataduras, la reaparación de mi sonrisa. ¿Y él? él también reía por tres cada vez que yo movia mis mejillas y le miraba reirse.
La mejor sonrisa nunca vista, los dientes blancos y perfectos, los labios carnosos y rosados... el guiño de un niño pequeño cuando le haces cosquillas. Y sólo por ti. Y entonces vino... la magia.
El encanto de mirarnos, que los 5 cm que distaban entre nuestras bocas se hicieron 5 km, pero él corría y corría por ellos para hacer encontrarlas.
Las caricias, la resurección, las manos cogidas, levantarse y quedarte mirandolo mientras conducía durante todo el camino sólo para obtener el resultado de su cabeza girando a encontrarse con tus ojos y la sonrisa. Su sonrisa. Esa perfecta sonrisa. Nada que me llene más que eso.
Se soltaron todas las cadenas que nos pesaban de las piernas y pudimos echar a correr por un prado verde lleno de tí y de mí. Y corrimos. Y jugamos a ser dos niños que no quieren dormir. Mis tuercas se apretaron con el aroma que se inspiraba detrás de su oreja, el tesoro escondido. Todo un año, es poco... para toda una vida a rebosar de sonrisas y guiños, de enfados y desenfados, de querernos... de tenernos. Un año, poco para toda una vida... dos en una.

lunes, 28 de febrero de 2011

.

Y era así, ella mantenía su vida enlazada a la que sus “trozos de composición” le marcaban. Bailaba al son de sus seres queridos, como todos. Y siempre siempre, teniendo claro lo que eran. SUS SERES QUERIDOS, que no le importaba tener que darlo todo por ellos, ni pasar noches en vela a la vera de su cama… que de algún modo alguien o algo, llamado Dios o no, le recompensaría. Ella no era creyente ni creía que esa voz venida del cielo, sería el guión de sus actuaciones pero sí creía, sin embargo, en otra voz; en la de la conciencia. Estaba totalmente tranquila y tenían sus venas tanta calma de haber sabido llevar todos los dolores y males que el destino a ella le había dedicado y, además, de haber cargado a cuestas también con el de los que ella quería.

Miraba atentamente los gestos que los demás tenían con sus seres, o incluso los que desconocidos tenían con los suyos. Así, ella aprendió a distinguir el cariño con el verdadero amar. Sólo una persona que te ama es capaz de darte TODO lo que tenga para conseguir tu felicidad. Con todo me refiero a todo, a cada gota de sangre que emana por tu corazón, a cada átomo de oxígeno que no respirarías para donarle o a cada suspiro tonto que no derramarás porque pensarás que no tiene sentido hundirte cuando siempre hay alguien ahogado en la oscuridad y tú, prestándole tu mano, tu brazo o tu cuerpo, puedes ayudarle a acercarle a la luz.

No le importaba configurar su vida en puzles que sólo podían hacerse con las piezas de los demás, porque ella, desde pequeña… había estado armando puzles con piezas que había en la casa de otros. Ella vio marchitar la vida de alguien a quien habían dedicado muchos cuidados y mimos, de alguien que no resurgiría… que pasó una veintena de su vida en una cama, sin hablar y sin moverse, sólo sintiendo… llorando y padeciendo por los sufrires que les estaba haciendo pasar a los suyos. Sóla, sólo con ellos, ¿dónde estaban los demás? ¿los que se acercaron cuando todo estaba en orden y se alejaron cuando había que arrimar el hombro? Escondidos, prefirieron guardar su dedicación y prefirieron gastar su tiempo en cafés o series televisivas que los alejara de la verdad, aquellos a los que su conciencia estuvo manchada y que cada noche, al acostarse… siempre su mente repetiría durante unos minutos las mismas dos palabras en la voz de alguien querido “estoy aquí…”. Se arrepentiría de su incomodo egoísmo y se prometería que, a partir de entonces, su alma quedaría más en calma al hacer un acto de bondad que su propio ser, a gritos, le pedía que hiciera. Pero no, pasados esos minutos, dormiría tranquila y cómodamente en su cama, pensando que nadie era tan feliz como él.

Pues no, te equivocas.

Yo soy más feliz que tú, tengo mis manos manchadas pero mi conciencia totalmente limpia. Desde que me acuesto hasta que me levanto paso el tiempo totalmente tranquila, sin remordimiento y sonriendo al recordar, que de uno o de otro modo, hago todo lo que puedo por alguien a quien amo.

domingo, 13 de febrero de 2011

14 de febrero

Él, la salvación de mi vida, el respirar de mi ser, el aliento de mi alma. TODO.
Sé que el destino es algo inequívoco que ha querido que mi mente y mis reflejos viajen unicamente al son de sus miradas. Que mis pestañas solo se cierran con el aire de sus palabras. Que sus manos son la cueva donde escondo mis miedos y que sus hombros... la parte mas importante de su persona. Sus hombros, en los que me apoyaré por siempre para no caer. No olvidar sus labios, carne alente que esconde el mejor de los regalos... su sonrisa, su expresión de bendición. "Sí.. a quí estoy para tí, ven conmigo.." y yo te sigo, hasta con los ojos cerrados, descalza y sin pensar en lo que dejo atrás. No me importa tener que cambiar, tener que dejar todos mis recuerdos, todos mi momentos ya vividos para dejar hueco a los que tú me vas a regalar. Vuelve, no te vayas. No me dejes. Me has salvado, pero no me dejes caer. Que sí, que yo nunca lo haré.... vida de mil abrazos, de tu aroma embriagador, de tu dulzura empapelada en detalles. Nunca sin tí, dolor, miedo, pánico... no me sueltes...
Tú y solo tú, mágico, perspicaz y milagroso. Mi vida, la tuya y todo nuestro destino. Repasar el futuro, nuestros hijos, tus sueños, mis manías, nuestro hogar, ¿el mío? tu bolsillo, me coges, me abrazas y yo me dejo, me sueltas, me sonries y yo creo morir de ilusión.
Eres el epicentro de donde nace todo mi universo.... siempre contigo.

viernes, 14 de enero de 2011

Insegura.

Normalmente manejo los instrumentos de mi vida, marcando los objetivos a los que persigo. Mantengo los principios básicos para supervivir... y continuo, con miedo.
Tengo pánico a lo que persigo, a lo que verdadermente le dedico mis esfuerzos no salga con me planteo. Pánico de no poder conducir el vechículo, que me transporta... de sufrir y de decepcionar a los que de verdad creen en mí. Presión, agobio y pánico.

jueves, 6 de enero de 2011

El mundo es una pesadilla, y yo he sido tan felíz.

Mis pasos no llegan a ningún camino, me siento obstruida, bloqueada, incapacitada... quizás no soy lo que yo ni él esperabamos. Alomejor soy yo, la serpiente que alenta que nunca podamos morder la manzana prohibida. ¿yo?
Aveces... se sienten que ninguno de tus movimientos se hacen eficaces, ninguno de ellos te reaniman. Al contrario, solo ayudan a apretar mas las mano contra tu cuello... se acaba la respiración...
Y en mi mente esa prosa...:
-Tú no haces nada por esta relación, estoy cansado de ser siempre yo el que tenga que avanzar para seguir adelante.
-No lo entiendo..., ¿qué pasa? ¿Desde cuando soy yo la que entorpece el motivo de mi existencia?

Ahora sí, agujero. Hollo recabado por mis promias manos, hundiendome en el lodo de la miseria, anclada y perdida en mi propia conciencia. Revive, reanímate... hoy es un día especial. Hoy podrás devovlerle ese trozo de felicidad que él te regalo el mismo día que posó sus sueños sobre los tuyos. No, no puedo. Mi mente sólo piensa en esas palabras...
Gracias querido ser por demostrarme la humillante consideración de mi persona, de verdad... nunca te lo podré terminar de agradecer. Gracias abismo. Gracia yo misma.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mi lugar. Mio.

Pánico. Aveces, cuando caminas llegando a casa, cansada, intentando no pensar en lo que acaba de suceder... intentando alejar tu mente de ese terrorífico pensamiento, aunque sólo sea media milésima de segundo. Aveces, y sólo aveces logras encontrar el objetivo, la finalidad.
Y te das cuenta de que no tu fín no es aquel que tu misma te propongas, sino el que la sociedad cambiante y sus entes maléficos te establezcan. Y así... así pasamos las vidas, derrochando segundos. Malgastando tus sonrisa, alienando la curva en la que has de dejar de ser tú y convertirte en la que los demás te piden.
Y así... así de igual. Al igual que siguen subsistiendo los átomos de oxígeno en tu cuerpo mientras tu piensas que son los últimos, que no saldran vivios, que se contagiaran de tu poca subsistencia y contigo, se irán. Igual que tal átomo bailan mis horas... pasando desapercibidas, esperando; como siempre. Esperando a que el rumbo de mis pasos cambien, influenciado como siempre por las sombras a quienes tú misma pones siluetas. Recuerdos.
Aveces, la mitad que los segundos que dejas de pensar. Sólo aveces tienes esa luminosidad... ese atardecer en tu futuro, aquel lugar que te invita a soñar y en el que posas miles de ilusiones. ¿lejos de tu mundo? lejos de todo... pero sólo allí. Puedas o te lo impidan las adversidades tu sabes que aquel lugar es mágico, unicamente en aquel lugar los entes maléficos no pueden pasar y las decepciones tienen prohibida la entrada. Tu vida y la suya, vuestro destino.
Mientras tanto, te obsenas solamente en imaginar, en no tomarte las cosas demasiado enserio, en aprender a perder, y a levantarse. Pierdes el tiempo... deseando que llegue el día en estar mas cerca de aquel lugar. Difícil, difuso y prohibido... así se presenta por ahora. Futuro, incierto y pleno... así lo divisas tu en tu vida, en TU vida. En la que no te conducen los demas. En la que tú derrochas el minimo tiempo posible, en la que no malgastas una triste mueca en el borde del precipicio de sus rocas. Esa vida en la que conseguiras estar compuesta por los fragmentos que decayeron y que ahora, pegados con ánimo y luz, vuelven a estar en tí.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Capítulo 4. Distancia.

En uno de esos días en los que la Princesa miraba hacia el horizonte, apoyada en la barra de metal que sujetaba su balcón... pensativa y soñorienta, en uno de esos días; apareció.
Lo vió acercarse con su pequeño caballo azul, entre la pradera... rápido y galopando en busca de encontrarse con lo mas preciado de su vida.
Así, así era cuando la Princesa podía sentirse plena. Sus sonrisas se limitiaron a los fines de semana, o... sea cual fuere el día en el que sentía su calor cerca de su cuerpo.
Eran felices... completamente, y nadie les podía destruir. Ni siquiera los ogros malvados que intentaban separarles con minuciosas artimañas. Se amaban...
Pasadas las escasas horas que podían olerse cercanamente venía el hecho mortal, volverse a separar. Mientras el principe se subia a su pequeño caballo azul la Princesa se escondía en un hueco de su habitación moviendo la boca sigilosamente.... sollozando "quiero estar con vos, no os vayais... os lo suplico".

viernes, 29 de octubre de 2010

Capítulo 2. Conteniendo adversidades.

Como contaba, la princesa quedó sola en su mundo interior de sombras y pedazos del ayer. ¿Que creeis que hizo ella?.... justo cuando tenía la mirada hundida fue a levantarla para comprobar que el sol todavía exista, y ahí fue cuando comenzó. Se encontró con ella.
Ella... perfecta, luminosa e inigualable. Después de tanto daño, de embargar todo el encanto... se encontró con nuevas páginas escritas en el libro de su propia historia. Aquella sonrisa le hizo resucitar. Aquel abrazo le hizo sobrecoger sus fuerzas... aquel beso le devolvio la luz a sus ojos.
¿Gracias? En esa misera palabra no cabrían tantas sonrisas que le hipotecarían toda su vida junto a él.
Sonreía... se despertaba unicamente para quedarse en un rincón de su cama pensando en la capacidad emocional que contenía aquellos brazos, ¿cómo era posible que rodeada por ellos la vida le pareciera el paraíso? Nunca se lo explicaría, y esa... esa fue la magia que los unió eternamente.

Como sabemos... no todos los cuentos son de hadas, asi que la nueva princesa... junto con su principe ideal tropezó con otras causas que insistieron en volverle a arrebatar la armonía de su propio ser personal. Pero no, él no lo permitió.
Él le prometió que nunca dejaría que, aparte de él, nadie intentara inmiscuirse de manera ilícita dentro de su circulo de propiedades vitales para que después, no sintiera la necesidad de poseerlos.
Así, la princesa volvió a sonreir... confianzo en su ideal y apuesto principe y sintiendose completamente segura porque no estaba sola, porque alguien la quería mas que ella misma y sobre todo, porque alguien la necesitaba para sentirse completo.
Así, la princesa... seguía siendo, apesar de todos los esfuerzos de derrumbe por parte de la realidad, la Princesa Sonriente.

jueves, 28 de octubre de 2010

Capítulo 1. Sonrisas antidestructivas.

Se trata de la nueva autonomía propia, la pesadez del pasado, las emociones del futuro. Ni tu, ni nadie, ni siquiera ella misma, podían hacerle frente... eran tan fuerte ese torrente de sonrisas que el mismo adano de la alegría se propuso retirarse de su cargo. Nadie se lo explicaba, nadíe comprendía como aquella princesa desterrada de su propio reino se hizo tan feroz y perspicaz en cuanto a las emociones comprende. ¿Alguien la enseñó?
Cuentan que aprendió a volar ella sola, que le habían engañado todo el tiempo... que le hicieron creer en que era la princesa de la sonrisa perfecta y que este mismo era el instrumento para contener al mundo, y por eso; la pisoteraon. Bonita recurrencia la utilización de lo opuesto para conseguir la finalidad misma. Con pedradas... la princesa seguía sonriendo.
Le dijeron que toda su vida era una falsa, y sonrió.
Le condujeron hasta el abismo de la paz interior, y pegó una carcajada.
Le avisaron de que todos borrarían su figura de la memoria y ella... graciosa y sin sentido, saltó de emoción.
Tras la tempestad... llega la calma, y con tanta tormenta era propio que la historia concluyera con el principe perfecto, al que no tuvo que besar para deshacer el echizo de la rana, junto con una bolsa sin agujeros llena de sueños y repleta de sus sonrisas. Esas que le hicieron triunfar.
A partir de ahí, es otra historia... otra princesa. Continuará...

lunes, 18 de octubre de 2010

¿Dios?

Padre Nuestro, de todos nosotros... de los pobres, de los sin techo, de los marginados y de los desprotegidos, de los desheredados y de los dueños de la miseria, de los que te siguen y de los que en tí... ya no creemos.

Baja de los cielos, pues aquí está el infierno.
Baja de tu trono... que aquí hay guerras, hambres e injusticias. No hace falta que seas uno y trino... con uno sólo que tenga ganas de ayudar... nos bastaría.

¿Cuál es tu reino? ¿El vaticano? ¿la banca? ¿la alta política?
Nuestro reino es Nigeria, Etiopía, Colombia, Hiroshima...
El pan nuestro de cada día son las violaciones, la violencia de género, la pederastia, las dictaduras, el cambio climático...

En la tentación caigo a diarío, no hay nada en la mañana que no este tentado de crear a un Dios... humilde... justo. Algún Dios que en este en la Tierra, en los Valles... en los ríos. Algún Dios que viva en la lluvia y viaje através del viento y acaricia nuestra alma...

Un Dios de los tristes... de los homosexuales. Un Dios más humano... que no castigue, que enseñe. Un Dios que no amenaze... que protega. Que si me caigo... me levante. Que si me pierdo... me tienda su mano. Un Dios que si yerro... no me culpe. Y que si dudo... me entienda. Pues para eso este Dios me doto de inteligencia... para dudar de todo.

Padre Nuestro, de todos nosotros... ¿Porqué nos has olvidado? Padre Nuestro... ciego, sordo y desocupado... ¿Porqué nos has abandonado?

domingo, 10 de octubre de 2010

Quedate aquí...

Aquí estoy yo, sola de nuevo. En estas paredes ancladas del resto, alejadas del mundo. Sí, soy felíz aunque tengo miedo... miedo de que acabe pronto, de que el hueco de sus manos dejen de contener mi ser. Miedo de que no salga bien. Miedo de estar sola. Miedo de estar sin él.

Sí, es demasiado difícil... nos costará dias oscuros y noches sin dormir poder pasar esta decadencia emocional pero es lo que viene después de mucho sol... tormenta. No pasa nada, estamos acostumbrados a resguardarnos de la lluvia bajo nuestra capa de intimidad y cobijarnos del viento abrazados... por si nos lleva, que sea juntos.

Hacía mucho que no escribía y en el transcurso de estos días habia pensado en varios temas. Uno de ellos es este, el miedo. Vértigo... aceleró del ritmo cardiaco. Eutanasia cardiaca.
Instantes en los que cada rincón de tu cuerpo te grita horrorizado que no puede contener mas dolor, que le ayudes a sobrevivir... que varies tu estado para mejorar. Miedo incluso de mirar por la ventana, nunca sabrás que es lo que te espera detras del cristal ni cuantas noches puedes llorar.
Tengo miedo, miedo de mí... de lo mío, porque no me confío, porque no sé exactamente hasta donde llegan mis fronteras de la fragilidad... las han tocado varias veces, pero no las derrumbaron porque no estaba sola. Porque te tenía a tí. ¿Y si no estas tu? ¿y si no me mantienes? Dolida... inquieta, solo de pensarlo... solo de imaginarme que al abrir los ojos tras un parpadeo no estarás se me derrumba el mundo, se me caen las nubes encima....
No tengo miedo cuando tu estas, soy la mujer mas protegida emocionalmente que exista... No te vayas, quedate aquí...

domingo, 19 de septiembre de 2010

Él.

Se trata de la calma, tranquilidad... ese motivo por el que te refugias bajo el cálido asombro de su mirada. No, no hablo de regalos... ni afectos, ni sentidos. Sólo de sus manos, el hueco en el que anido. El escondite de mi ser.

Sientes, padeces... caes. Y tú le preguntas "¿porqué no aprietas mas tus manos para sostenerme?" Y él, sonriente y pleno contesta "te tenía cogida por otro lado". También, el hilo de mis ojos... colgando cae de tu abrazo. Estoy toda repleta de agujeros, por los que pasan las cuerdas en las que me mantienes... y por las que me tienes.
Cada sonrisa llena de intriga cada minimo rincón de mi cuerpo, pero nada es capaz de superar aquello... ese sentimiento de tener saturada la capacidad de sentir. Es algo dificil de explicar, solo lo entiendes cuando te ocurre; hablo de los instantes en el que todo se detiene y crees haber entendido el motivo por el que él está junto a tí. Y te mira y sonríe... ¿qué estara pensando? ¿Se habrá dado cuenta de que espero sentada a que el mundo se acabe cuando estamos juntos?

Él y solo él. Mas importante que tu y que yo, porque tu... ni yo, ni nadie mas que él posee esa eficaz caricia que remueve mi interior y domina cada circulo de dolor que arremete contra todo monstruo destructor. Da igual, no importa el día que sea... ni la hora, ni el sitio... ni siquiera que sea yo; solo espero que se detenga el tiempo, que se acaben los segundos y la cámara fotográfica de mi memoria se quede capturada en esa imagen, en ese rostro brillante... en su sonrisa.

Sonríe.
Y comienza ese espectaculo... el cúmulo de emociones, el estruendoso trueno que ilumina todo mi tiempo y cada paso que ando.
Acaricia.
Todo mis sentidos bailan al son de sus manos... al roce de sus dedos. No sé si aguantaré tanto placer contenido en su palma... o quizás me haga adicta a esto y no quiera que se despeguen de mí.
Se acerca.
Le huelo... su aroma, su vida, su miedo, sus fracasos, las despedidas, la distancia... todo cabe en ese momento en el que inspiro su aire. En el que guardo ese olor en el frasco de mi interior denominado "Plenitud".
Que acabe la función, mi vida.. la de los demás, pero que esté ahí cuando abra los ojos, cuando mire al mi alrededor y no vea mas que desencanto. Cuando todo acabe y empieze en él.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

...

Vivíamos en el cándido espejismo. Ingenuos, devórabamos ilusiones sumisas creadas para nuestras inventadas e injustas necesidades.
Y entre la publicidad que nos recordaba que eramos felices... un disparo de realidad hablaba de explosiones, de tormentas, de la guerra y del hambre... Pero era un eco tenue, muy lejano, difuso. La realidad termina donde acaba el espejismo.
Contentos con el miedo y endeudados nos dormimos mientras tanto, otros trazaban el futuro.

Pero aveces... sueño con romper el muro, escupir al espejismo. Aveces dudo estar cuerda, más aún que de estar viva. Intuyo que mas allá del espejismo, más allá de este único camino, existen nuevos paisajes, un futuro escondido... tantas cosas por hacer, tantas cosas por nombrar; todas contigo.

Un día despertaremos entre gritos, se derrumbaran muros.. diferencias y mercados. Veremos rescrebajarse la solida fachada del espejismo. Y todo el eco lejano.. se instalará en nuestro barrio. La serpiente de realidad descubrirá nuestra falsedad y nos echará de aquel arduo paraíso.
Sabremos de la lucha y de la tragedia, de la verguenza no televisada. Miraremos a los ojos a la historia de la humanidad.

Y ahora que... por fin se ha roto el muro, el espejismo, el mundo duele menos si te miro.
Ya no dudo: no estoy cuerda, mas aún... estoy viva. Tras la tormenta queda reinventar tu mundo, aunque haya quien todavía hoy quiera construir otro espejismo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Sólo remito...

Imposible de contener las emociones tropezar en cada letra....
http://iserrano.blogspot.com/

lunes, 23 de agosto de 2010

¿Diseñando el olvido?

Tras la muerte del dictador y jefe del Estado Español Francisco Franco, los principales partidos políticos de entonces, incluidos los de izquierdas, derechistas y dictadores intransigentes acordaron en octubre de 1977 una ley por la cual se declaraba amnistía política, jurídica y social a los responsables de las violaciones a los derechos humanos acometidas durante la Guerra Civil Española.
Sí leyentes, como lo leen. Tras casi tres años de luchas, muertes, agonía, miedos, asesinatos, barricadas, puños en alto y penuria; el "pueblo" español, dícese representado por el Gobierno, llevo a cabo la práctica de una actitud gubernamentalista que acallaba en todos los sentidos a la reparación de la víctimas cobradas por el franquismo.
¿Punto y final? ¿Miedo? ¿Represión?

Muy a pesar de todos los republicanos podridos a balazos frente a un muro, se trata de un acto de acercamiento social que tuvieron, con aparente negociación y previa recompensación, todos los altos cargos que formaban las figuras dirigentes del politiqueo de entonces. Por muy paradógico que parezca, tanto el PSOE como el PCE aceptaron resignadamente la aprobación de esta ley.
Olvidadas quedan esas 150.000 personas asesinadas en el periodo de guerra sumadas a las 50.000 ejecutadas sin previo juicio. 200.000.
Este numero todavía es discutido debido a la peculiaridad del gobierno de aquella época de ocultar la información sobre las cuantiosas cifras de mortalidad, hambre y pobreza en la que dejaron al país tras la práctica del acto que se les fue de las manos, de las mismas manos con las que mataron.

Ya durante la etapa posterior a la Guerra, el propio Franco calló las hambrientas bocas de los familiares de sus víctimas mediante recompensación economica que pudiese "satisfacer" lo perdido a la misma vez que les pedía el mas amplio silencio que acuñara y borrase una víctima menos de su lista.
Pero no crea que esta causa fue fiel, del mismo modo siguió con su persecución a los republicanos o familiares de los participantes en las revueltas, aprovechandose de su lucha por la subsistencia. Se puede constatar que durante este proceso de represión otras 45.000 personas fueron fusiladas. El resto de republicanos... fueron despretigiados social y publicamente. En ese contexto sociopolítico es lógico que las familias republicanas se vieran obligadas a esconder su identidad y reprimir su propia memoria.

Sin embargo, era de esperar que dichos revolucionarios imposibles de manejar en los momentos de mayor tensión fueran a ceder sin más en el momento de declive de su categoría. Se trataba de dignificar los derechos de sus familiares y amigos, de sus padres... sus hermanos y abuelos. De tí y de mí, de los ESPAÑOLES.
Estamos ante una deuda, patriotica sin duda... Una deuda que le debemos a todos los miles de españoles muertos en una causa social, de todos, que hoy día siguen sin estar reconocidos como héroes. Franquistas o republicanos... de derechas o de izquierdas, pero todos Españoles.
Sin olvidarnos ni tan solo de uno que fuera repudiado, herido o asesinado... y sin olvidar, al mismo tiempo, a aquel que manchó sus manos de sangre del "enemigo", del hermano español.