jueves, 19 de mayo de 2011

martes, 26 de abril de 2011

Recuerdo al llegar cómo me miraste.

Por fín.
La vida le devolvió todo lo que había regalado. Las cosas no ocurren por casualidad... el destino, sabio capacitado para demostrarte que las cosas ocurren por una razón, que vivir no es sólo respirar.. que detras de todo el batir de alas, del polvo y del escozor de ojos está tu vida, la tuya.

Que la prepotencia, el aguante, cerrar los ojos para imaginar que no estas en ese sitio. Gracias por hacerme la vida tan imposible. Por que, y perdona que derrumbe tus pretensiones, él me sujeta.
Un año, un año soportando mis idas y venidas, mis dias rosas y los negros, 365 días intentando chafar todos los recuerdos anteriores de verlo enfrente. Cuando todo se paró, como si el momento se quedase atrapado en una fotografía... menudo panorama. ¿y que sentiste? no lo supiste... fue eso, el destino que te hizo una señal pero con el revuelo de sentimientos no lo advertiste.
Primero vinieron la intención. Tu lo notabas, él quería salvarte. No había día que no despertases entre lágrimas y él no se hubiera adelantado a dedicarte algo bonito.
Sí, aunque creyeras que eso nunca te pasaría a tí... el lo hacía. Él. Después vinieron las huidas, las mentiras, las excusas, los quiero y no puedo, las ataduras, la reaparación de mi sonrisa. ¿Y él? él también reía por tres cada vez que yo movia mis mejillas y le miraba reirse.
La mejor sonrisa nunca vista, los dientes blancos y perfectos, los labios carnosos y rosados... el guiño de un niño pequeño cuando le haces cosquillas. Y sólo por ti. Y entonces vino... la magia.
El encanto de mirarnos, que los 5 cm que distaban entre nuestras bocas se hicieron 5 km, pero él corría y corría por ellos para hacer encontrarlas.
Las caricias, la resurección, las manos cogidas, levantarse y quedarte mirandolo mientras conducía durante todo el camino sólo para obtener el resultado de su cabeza girando a encontrarse con tus ojos y la sonrisa. Su sonrisa. Esa perfecta sonrisa. Nada que me llene más que eso.
Se soltaron todas las cadenas que nos pesaban de las piernas y pudimos echar a correr por un prado verde lleno de tí y de mí. Y corrimos. Y jugamos a ser dos niños que no quieren dormir. Mis tuercas se apretaron con el aroma que se inspiraba detrás de su oreja, el tesoro escondido. Todo un año, es poco... para toda una vida a rebosar de sonrisas y guiños, de enfados y desenfados, de querernos... de tenernos. Un año, poco para toda una vida... dos en una.

lunes, 28 de febrero de 2011

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Y era así, ella mantenía su vida enlazada a la que sus “trozos de composición” le marcaban. Bailaba al son de sus seres queridos, como todos. Y siempre siempre, teniendo claro lo que eran. SUS SERES QUERIDOS, que no le importaba tener que darlo todo por ellos, ni pasar noches en vela a la vera de su cama… que de algún modo alguien o algo, llamado Dios o no, le recompensaría. Ella no era creyente ni creía que esa voz venida del cielo, sería el guión de sus actuaciones pero sí creía, sin embargo, en otra voz; en la de la conciencia. Estaba totalmente tranquila y tenían sus venas tanta calma de haber sabido llevar todos los dolores y males que el destino a ella le había dedicado y, además, de haber cargado a cuestas también con el de los que ella quería.

Miraba atentamente los gestos que los demás tenían con sus seres, o incluso los que desconocidos tenían con los suyos. Así, ella aprendió a distinguir el cariño con el verdadero amar. Sólo una persona que te ama es capaz de darte TODO lo que tenga para conseguir tu felicidad. Con todo me refiero a todo, a cada gota de sangre que emana por tu corazón, a cada átomo de oxígeno que no respirarías para donarle o a cada suspiro tonto que no derramarás porque pensarás que no tiene sentido hundirte cuando siempre hay alguien ahogado en la oscuridad y tú, prestándole tu mano, tu brazo o tu cuerpo, puedes ayudarle a acercarle a la luz.

No le importaba configurar su vida en puzles que sólo podían hacerse con las piezas de los demás, porque ella, desde pequeña… había estado armando puzles con piezas que había en la casa de otros. Ella vio marchitar la vida de alguien a quien habían dedicado muchos cuidados y mimos, de alguien que no resurgiría… que pasó una veintena de su vida en una cama, sin hablar y sin moverse, sólo sintiendo… llorando y padeciendo por los sufrires que les estaba haciendo pasar a los suyos. Sóla, sólo con ellos, ¿dónde estaban los demás? ¿los que se acercaron cuando todo estaba en orden y se alejaron cuando había que arrimar el hombro? Escondidos, prefirieron guardar su dedicación y prefirieron gastar su tiempo en cafés o series televisivas que los alejara de la verdad, aquellos a los que su conciencia estuvo manchada y que cada noche, al acostarse… siempre su mente repetiría durante unos minutos las mismas dos palabras en la voz de alguien querido “estoy aquí…”. Se arrepentiría de su incomodo egoísmo y se prometería que, a partir de entonces, su alma quedaría más en calma al hacer un acto de bondad que su propio ser, a gritos, le pedía que hiciera. Pero no, pasados esos minutos, dormiría tranquila y cómodamente en su cama, pensando que nadie era tan feliz como él.

Pues no, te equivocas.

Yo soy más feliz que tú, tengo mis manos manchadas pero mi conciencia totalmente limpia. Desde que me acuesto hasta que me levanto paso el tiempo totalmente tranquila, sin remordimiento y sonriendo al recordar, que de uno o de otro modo, hago todo lo que puedo por alguien a quien amo.

domingo, 13 de febrero de 2011

14 de febrero

Él, la salvación de mi vida, el respirar de mi ser, el aliento de mi alma. TODO.
Sé que el destino es algo inequívoco que ha querido que mi mente y mis reflejos viajen unicamente al son de sus miradas. Que mis pestañas solo se cierran con el aire de sus palabras. Que sus manos son la cueva donde escondo mis miedos y que sus hombros... la parte mas importante de su persona. Sus hombros, en los que me apoyaré por siempre para no caer. No olvidar sus labios, carne alente que esconde el mejor de los regalos... su sonrisa, su expresión de bendición. "Sí.. a quí estoy para tí, ven conmigo.." y yo te sigo, hasta con los ojos cerrados, descalza y sin pensar en lo que dejo atrás. No me importa tener que cambiar, tener que dejar todos mis recuerdos, todos mi momentos ya vividos para dejar hueco a los que tú me vas a regalar. Vuelve, no te vayas. No me dejes. Me has salvado, pero no me dejes caer. Que sí, que yo nunca lo haré.... vida de mil abrazos, de tu aroma embriagador, de tu dulzura empapelada en detalles. Nunca sin tí, dolor, miedo, pánico... no me sueltes...
Tú y solo tú, mágico, perspicaz y milagroso. Mi vida, la tuya y todo nuestro destino. Repasar el futuro, nuestros hijos, tus sueños, mis manías, nuestro hogar, ¿el mío? tu bolsillo, me coges, me abrazas y yo me dejo, me sueltas, me sonries y yo creo morir de ilusión.
Eres el epicentro de donde nace todo mi universo.... siempre contigo.

viernes, 14 de enero de 2011

Insegura.

Normalmente manejo los instrumentos de mi vida, marcando los objetivos a los que persigo. Mantengo los principios básicos para supervivir... y continuo, con miedo.
Tengo pánico a lo que persigo, a lo que verdadermente le dedico mis esfuerzos no salga con me planteo. Pánico de no poder conducir el vechículo, que me transporta... de sufrir y de decepcionar a los que de verdad creen en mí. Presión, agobio y pánico.

jueves, 6 de enero de 2011

El mundo es una pesadilla, y yo he sido tan felíz.

Mis pasos no llegan a ningún camino, me siento obstruida, bloqueada, incapacitada... quizás no soy lo que yo ni él esperabamos. Alomejor soy yo, la serpiente que alenta que nunca podamos morder la manzana prohibida. ¿yo?
Aveces... se sienten que ninguno de tus movimientos se hacen eficaces, ninguno de ellos te reaniman. Al contrario, solo ayudan a apretar mas las mano contra tu cuello... se acaba la respiración...
Y en mi mente esa prosa...:
-Tú no haces nada por esta relación, estoy cansado de ser siempre yo el que tenga que avanzar para seguir adelante.
-No lo entiendo..., ¿qué pasa? ¿Desde cuando soy yo la que entorpece el motivo de mi existencia?

Ahora sí, agujero. Hollo recabado por mis promias manos, hundiendome en el lodo de la miseria, anclada y perdida en mi propia conciencia. Revive, reanímate... hoy es un día especial. Hoy podrás devovlerle ese trozo de felicidad que él te regalo el mismo día que posó sus sueños sobre los tuyos. No, no puedo. Mi mente sólo piensa en esas palabras...
Gracias querido ser por demostrarme la humillante consideración de mi persona, de verdad... nunca te lo podré terminar de agradecer. Gracias abismo. Gracia yo misma.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mi lugar. Mio.

Pánico. Aveces, cuando caminas llegando a casa, cansada, intentando no pensar en lo que acaba de suceder... intentando alejar tu mente de ese terrorífico pensamiento, aunque sólo sea media milésima de segundo. Aveces, y sólo aveces logras encontrar el objetivo, la finalidad.
Y te das cuenta de que no tu fín no es aquel que tu misma te propongas, sino el que la sociedad cambiante y sus entes maléficos te establezcan. Y así... así pasamos las vidas, derrochando segundos. Malgastando tus sonrisa, alienando la curva en la que has de dejar de ser tú y convertirte en la que los demás te piden.
Y así... así de igual. Al igual que siguen subsistiendo los átomos de oxígeno en tu cuerpo mientras tu piensas que son los últimos, que no saldran vivios, que se contagiaran de tu poca subsistencia y contigo, se irán. Igual que tal átomo bailan mis horas... pasando desapercibidas, esperando; como siempre. Esperando a que el rumbo de mis pasos cambien, influenciado como siempre por las sombras a quienes tú misma pones siluetas. Recuerdos.
Aveces, la mitad que los segundos que dejas de pensar. Sólo aveces tienes esa luminosidad... ese atardecer en tu futuro, aquel lugar que te invita a soñar y en el que posas miles de ilusiones. ¿lejos de tu mundo? lejos de todo... pero sólo allí. Puedas o te lo impidan las adversidades tu sabes que aquel lugar es mágico, unicamente en aquel lugar los entes maléficos no pueden pasar y las decepciones tienen prohibida la entrada. Tu vida y la suya, vuestro destino.
Mientras tanto, te obsenas solamente en imaginar, en no tomarte las cosas demasiado enserio, en aprender a perder, y a levantarse. Pierdes el tiempo... deseando que llegue el día en estar mas cerca de aquel lugar. Difícil, difuso y prohibido... así se presenta por ahora. Futuro, incierto y pleno... así lo divisas tu en tu vida, en TU vida. En la que no te conducen los demas. En la que tú derrochas el minimo tiempo posible, en la que no malgastas una triste mueca en el borde del precipicio de sus rocas. Esa vida en la que conseguiras estar compuesta por los fragmentos que decayeron y que ahora, pegados con ánimo y luz, vuelven a estar en tí.